los amores perdidos son también amores encontrados. Hay amores que son difíciles y hasta heroicos. Viven contra todo y casi no tienen nada a favor. No todos los amores son convencionales. No todos cumplen todas las reglas. Tampoco les importa. Hay amores que viven su propia ley y su destino. Se consumen en su propio fuego. Se alimentan de su misma sustancia. Son su propia batalla y viven desgarrados.
Los amores que sangran son también amores redimidos, purificados. Hay almas tan intensas que sus amores son heridas. Hay amores errantes, perdidos, fracasados, incompletos, imposibles, prohibidos, heridos, desgraciados, indefensos, vulnerables, caídos, irreparables… ¿Acaso no son amores también?
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